Dormitorio moderno con posters artísticos

Guía para escoger la cama perfecta: tradicional, sommier o con cajones

Publicado: 06/12/2026 | Actualizada: 08/13/2026

Elegir una cama no consiste solamente en encontrar un diseño atractivo. La estructura que sostiene el colchón influye en la altura final, la organización del dormitorio, la facilidad de limpieza y la forma de aprovechar los metros disponibles. Por eso, una cama tradicional, un sommier y una cama con cajones pueden resolver necesidades muy diferentes.

En Argentina, además, el término sommier suele utilizarse para distintas clases de bases tapizadas e incluso para identificar el conjunto completo de colchón y base. Actualmente existen desde bases compactas que se arman en pocos minutos hasta sommiers tradicionales y estructuras metálicas elevadas.

Antes de decidir conviene pensar en el dormitorio como un conjunto: cuánto lugar hay alrededor de la cama, qué objetos necesitan guardarse y qué tipo de soporte requiere el colchón.

Tres tipos de cama para necesidades muy diferentes

La cama tradicional utiliza una estructura independiente, generalmente de madera o metal, sobre la que se apoya el colchón mediante una plataforma o sistema de listones. Puede incorporar respaldo, pie de cama y diferentes recursos decorativos. Su principal ventaja es la libertad para renovar el colchón sin reemplazar necesariamente el mueble completo.

El sommier propone una solución más compacta. Normalmente consiste en una base tapizada con patas diseñada para sostener el colchón. Hay modelos que llegan desmontados o en caja para simplificar el traslado; por ejemplo, algunos productos actuales comercializados en Argentina pueden montarse sin herramientas y ofrecen versiones desde una plaza hasta King.

La cama con cajones, en cambio, utiliza el espacio inferior como almacenamiento. Puede adoptar la forma de una cama convencional con cajoneras laterales o de una estructura tipo baúl, similar a la denominada cama ottoman, cuya superficie se levanta para acceder al interior.

Las diferencias principales pueden resumirse así:

  • Cama tradicional: prioriza diseño y posibilidad de combinar estructuras y colchones.
  • Sommier: ofrece una base sencilla y una estética visualmente compacta.
  • Cama con almacenamiento: aprovecha el volumen situado debajo del colchón.
  • Cama tipo baúl: permite utilizar gran parte de la superficie inferior como espacio de guardado.

Ventajas y limitaciones que aparecen en el uso cotidiano

Dormitorio con ropa de cama de lino natural

La cama tradicional puede ser una excelente elección para quienes consideran el diseño del dormitorio parte importante de la decoración. Hay estructuras minimalistas, clásicas, metálicas o de madera y es posible añadir un respaldo acorde con el ambiente.

Su desventaja es que algunos modelos ocupan más espacio que el colchón debido a sus laterales, cabecera o pie. También hay que revisar periódicamente uniones, listones y tornillos si la estructura los utiliza.

Entre las ventajas del sommier se encuentra su simplicidad. Una base con patas ocupa aproximadamente la superficie del colchón y puede ser conveniente para departamentos, habitaciones pequeñas o personas que se mudan con cierta frecuencia. El mercado local incluye actualmente bases diseñadas específicamente para facilitar el transporte y el armado.

Las camas con almacenamiento permiten guardar ropa de cama, frazadas, valijas u objetos de temporada sin incorporar otro mueble. La contrapartida es que necesitan espacio lateral para abrir los cajones. Las versiones tipo baúl resuelven parte de ese problema, pero requieren levantar la plataforma para acceder a lo guardado.

El colchón y la base deben funcionar como un conjunto

Conjunto de colchón y base minimalista

La estética de la estructura no debería hacer olvidar su función principal: proporcionar un soporte para el colchón estable y compatible. No todos los productos necesitan exactamente la misma superficie inferior.

Un colchón de espuma, resortes tradicionales o resortes independientes puede tener diferentes requisitos de apoyo. Por eso conviene consultar las indicaciones del fabricante sobre dimensiones, distancia entre listones y tipo de base recomendada.

También debe comprobarse que ambas piezas tengan exactamente el mismo ancho y largo. Las denominaciones comerciales pueden inducir a error: “dos plazas”, Queen o King no siempre significan dimensiones idénticas en todas las marcas.

Los fabricantes argentinos ofrecen tanto colchones individuales como conjuntos completos de colchón y sommier. Piero, por ejemplo, comercializa actualmente alternativas de una y dos plazas, Queen y King, además de combinaciones con sommier.

¿Cómo ganar almacenamiento sin sobrecargar el dormitorio?

En ambientes pequeños, guardar debajo de la cama puede liberar placares y evitar incorporar cómodas o muebles adicionales. Sin embargo, no todas las soluciones sirven para cualquier distribución.

Antes de elegir cajones, hay que comprobar si pueden abrirse por completo sin chocar con mesas de luz, paredes o puertas de placard. Una cama de dos plazas con cajones laterales necesita bastante más espacio operativo que el que ocupa el colchón.

Cuando se busca optimizar el espacio del dormitorio, conviene evaluar:

  • qué objetos se guardarán;
  • con qué frecuencia será necesario acceder a ellos;
  • cuánto recorrido necesitan los cajones;
  • si existen muebles próximos;
  • cómo se limpiará alrededor y debajo de la estructura.

Las bases elevadas mediante patas dejan libre el sector inferior y pueden facilitar el paso de escobas, aspiradoras o determinados robots de limpieza. En modelos de sommier disponibles actualmente en Argentina, las patas pueden aportar alrededor de 12 centímetros adicionales de altura, aunque esta medida varía según el producto.

¿Qué opción conviene según cada estilo de vida?

Para quien prioriza decoración y flexibilidad, una cama tradicional puede ser la alternativa más versátil. Permite conservar la estructura durante años y modificar colchón, respaldo o textiles cuando cambian las necesidades.

El sommier funciona bien para quienes buscan una solución sencilla, compacta y fácil de combinar. También resulta práctico cuando se compra un conjunto de colchón y sommier pensado para trabajar como una unidad.

Una cama con cajones tiene mayor sentido cuando el almacenamiento es realmente necesario. En un monoambiente o dormitorio con pocos placares, esos compartimentos pueden ser mucho más valiosos que el espacio vacío debajo de una estructura convencional.

No existe, en definitiva, un tipo de cama superior para todos. Elegir una cama correctamente implica equilibrar soporte, dimensiones, almacenamiento, estética y mantenimiento. Una vez resueltos esos aspectos, el colchón adecuado completa un sistema que debe adaptarse tanto al descanso como a la vida cotidiana dentro del dormitorio.

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